Estos son los objetivos financieros más aconsejables para todo el mundo:

  • Control de los gastos para llegar a fin de mes
  • Ahorrar más
  • Reducir o eliminar las deudas
  • Preparar una buena jubilación
  • Proteger a la familia

Detengase y reflexione un momento. Haga una lista por escrito de todos los objetivos financieros que se le ocurran para su caso concreto.

Probablemente, no será posible lograr a la vez todos sus objetivos. Identifique en primer lugar los más importantes o los más urgentes.

Ahora repase en los objetivos generales más importantes. Si son muy generales sirven como directrices globales, pero puede ser necesario dividirlos en distintos objetivos para poder poner en marcha la recuperación de su salud financiera.

Veamos:

  • Control de los gastos para llegar a fin de mes
  • Ahorrar más
  • Reducir o eliminar las deudas
  • Preparar una buena jubilación
  • Proteger a la familia

Lo cierto es que estos son objetivos básciso. Pero, en realidad, se trata de objetivos muy generales. Cuando un objetivo es demasiado amplio y general se hace más difícil de conseguir. A veces es más fácil empezar si escogemos objetivos concretos.

Veamos la diferencia entre objetivos generales u objetivos concretos:

 

 
Objetivos generales Objetivos concretos
Algún día quiero poder comprar mi primera casa. Quiero tener ahorrado 14.000 euros para la entrada de un piso, antes de octubre del 2018.
Deseo dar a mis hijos una educación. Antes de que cumpla mi hija 18 años, quiero tener inversiones en acciones, renta y depósitos por valor de 10.000 euros.
Quiero poder disfrutar de unas buenas vacaciones  Quiero ahorrar 3.000 euros antes del próximo marzo para poder sorprender a mi pareja con un viaje a México.
Quiero una buena jubilación. Quiero acumular 80.000 euros en mi plan de pensiones antes de cumplir los 48 años.

Un objetivo financiero bien diseñado, ha de ser concreto, alcanzable y delimitado en el tiempo.